El hambre… cuando pensamos en eso no le damos mucha importancia, porque no lo hemos vivido, tenemos padres que nos sustentan día a día, ya sea en los abrigos, con nuestras camas, con la educación y la comida que nos brindan. Y el solo hecho de pensar en no comer no nos agrada, porque sabemos que estamos acostumbrados a la vida que llevamos y también sabemos que no duraremos mucho sin comer.
La experiencia de ayunar dos días, llega a ser desesperante, ver a los demás comiendo provoca más hambre hasta el punto de ser insoportable y caemos en la tentación de comer, es tanta el hambre que se siente que uno se llega a marear y se pone de mal humor, para nada una sensación agradable.
Pero en lo que mas pensé durante estos días fue en que yo no paso por esto en toda mi vida y por eso estoy agradecida, porque se que hay personas que han pasado por eso, pero no por dos días sino por años, estas personas no tiene la suerte que yo y que muchas personas más, porque eso somos “suertudos” al tener a quienes nos alimentan protegen de las distintas cosas de la vida, una de esas es la necesidad básicas es alimentarnos.
A veces a uno cuando le hablan sobre personas sin alimento, o sin comida ropa o casa, uno piensa en las personas de África, o países más pobres. Pero no se dan cuenta, o no saben que existen ese mismo tipo de casos aquí en Chile o en Osorno mismo. He tenido la oportunidad de poder ver algo de esa realidad escondida gracias a acciones sociales, y la verdad, esas familias, esas personas, esos niños y abuelos sufren mucho más de lo que nosotros sufrimos en dos días sin alimento, a veces están tan acostumbrados que con un solo pan por día sobreviven, es doloroso ver y escuchar a esas personas cuando te hablan sobre su vida, pero aun mas doloroso saber que yo tengo tanto que ellos no tiene, y a veces uno se queja de que la comida que tiene porque no le gusta o se ve fea, suena feo pero así es, y hay personas que darían lo que fuera por tener esa comida que nosotros no queremos o despreciamos.El haber pasado por estos días sin comer, es lo mínimo por lo que otras personas pasan, yo podría estar pasando por esa situación ahora mismo, si no fuera por los ingresos que reciben mis padres y porque ellos me brindan con las necesidades básicas que necesito, y saber que si yo no tuviera a mis padres no tendría que comer o con que arroparme y ni siquiera estaría escribiendo esto. El ahorrar o tener trabajo, es otro punto de este ensayo, pero si no tengo ingresos ¿cómo ahorro?, consiguiéndome un trabajo para obtener ingresos y así ahorrar y poder comer, pero soy muy chica para tener trabajo, y los trabajos a los que podría acceder serian del sueldo mínimo o solo propinas y eso no me alcanza para todo lo que necesito, o por lo menos para lo que estoy acostumbrada a tener.
Hay que ponerse a pensar en eso, en que todo lo que tenemos es importante y valioso, ya sea el dinero, la comida, el abrigo y el cariño de los padres, tenemos que tener en cuenta esas cosas y apreciar lo que tenemos, porque no todos lo tienen y sufren por ello.
Aquí concluyo mi ensayo, agradeciendo las cosas que tengo.
13 may 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario